Si estás buscando una crema fresca, sabrosa y que esté lista en solo 5 minutos, esta propuesta es perfecta para preparar si tienes el tiempo justo: basta con triturar todo bien, ajustar el punto de sal y decorar al gusto. El resultado es una crema suave, con mucho sabor y una textura deliciosa.
Una combinación sencilla pero resultona, ideal como entrante o para servir en vasitos en un picoteo en un día soleado. ¡Rápida, ligera y con mucho sabor!
Ingredientes (para 2 raciones):
- 275 g de espárragos blancos en conserva fríos.
- 2 cucharadas del líquido de los espárragos.
- 2 huevos cocidos.
- 45 g de mayonesa.
- Sal.
- Pimienta negra molida.
- Cebollino picado.
- Taquitos de jamón serrano.
Comenzamos preparando los ingredientes principales de la crema. Para ello, introducimos en el vaso de la batidora 275 gramos de espárragos blancos en conserva bien fríos, asegurándonos de escurrirlos previamente, aunque reservamos parte del líquido por si lo necesitamos más adelante. Añadimos también dos cucharadas del propio líquido de la conserva, ya que aportará más sabor y ayudará a que la mezcla quede más fluida. A continuación, incorporamos dos huevos cocidos pelados y 45 gramos de mayonesa, que dará cremosidad y suavidad a la preparación.
Trituramos todos los ingredientes con una batidora de mano o de vaso, hasta que se integren completamente y obtengamos una textura fina y homogénea. Es importante comprobar la densidad de la crema: si notamos que está demasiado espesa, podemos ir añadiendo poco a poco más líquido de la conserva hasta lograr el punto deseado. En este momento, salpimentamos al gusto, utilizando sal y un poco de pimienta negra molida para realzar los sabores.
Una vez tengamos la crema lista, podemos decorar y aportar un contraste de texturas y sabores, espolvoreando por encima cebollino fresco picado y unos taquitos de jamón serrano. Opcionalmente, podemos terminar la presentación añadiendo algunas yemas de espárrago enteras o cortadas, para realzar aún más el ingrediente principal.
Finalmente, podemos dejarla reposar unos minutos en la nevera antes de servirla para que esté más refrescante. Se trata de una receta sencilla, rápida y muy sabrosa, perfecta para resolver una comida de verano con un resultado vistoso y delicioso.