Recetas

Helados de fruta y yogur

Preparar tus propios polos en casa es más fácil de lo que parece. Con yogur, fruta fresca y un molde, consigues un postre saludable, sin colorantes ni azúcares innecesarios. Además, puedes dejar volar la imaginación: combina fresas con plátano, mango con yogur natural o frutos rojos. Perfectos para la merienda de los más pequeños de la casa.

Ingredientes:

3 yogures griegos.

6 onzas de chocolate negro.

50 g de mango.

50 g de frutos rojos.

50 g de kiwi.

45 g de azúcar.

Para comenzar, trocea las frutas en piezas de tamaño similar y repártelas en bolsas tipo zip aptas para congelador, manteniéndolas separadas según el tipo de fruta. Asegúrate de cerrarlas bien para evitar la formación de escarcha y colócalas en el congelador durante unas 2 horas, hasta que estén completamente firmes.

Seguidamente, coloca en un cuenco una de las frutas congeladas junto con el yogur y 15 gramos de azúcar. Tritura la mezcla con la batidora hasta obtener una textura cremosa y homogénea. Repite este mismo proceso con cada tipo de fruta por separado, de manera que consigas distintas preparaciones con sabores diferenciados.

A continuación, vierte cada una de las mezclas en moldes para helados, alternando si lo deseas para crear un efecto más vistoso. Añade pequeños trozos de fruta como decoración en el interior de los moldes para aportar textura y color. Introduce los moldes en el congelador y déjalos reposar durante al menos 2 horas, hasta que estén completamente sólidos.

Por último, una vez que los helados estén bien congelados, desmóldalos con cuidado. Decóralos con chocolate previamente fundido, dejándolo caer en forma de hilo por encima para un acabado más atractivo. Sirve inmediatamente o consérvalos en el congelador hasta el momento de consumirlos.