El pesto tradicional es un icono de la cocina italiana: fresco, aromático y lleno de carácter. Sin embargo, la creatividad en la cocina también tiene cabida, y de ella nacen versiones tan sorprendentes la pasta al pesto de pistacho. Es una reinterpretación elegante y llena de matices. Al sustituir los piñones por pistachos naturales, se logra una textura más cremosa, un color verde intenso y un sabor suave, ligeramente dulce, que combina a la perfección con la pasta.
Ingredientes:
1 paquete de pasta fresca.
100 gr de queso parmesano.
150 gr de pistachos.
Aceite de oliva virgen extra.
Unas hojas de albahaca fresca.
Sal.
Para elaborar el pesto, empieza colocando en el vaso de la batidora los pistachos, la albahaca, el queso parmesano, una pizca de sal y un buen chorro de aceite de oliva. Tritura todos los ingredientes hasta conseguir una salsa homogénea y de textura suave. Si lo necesitas, ajusta la cantidad de aceite para lograr la consistencia deseada y reserva el pesto para más adelante.
Acto seguido, llena una olla mediana con agua, añade una pizca de sal y llévala a ebullición. Cuando el agua esté hirviendo, incorpora la pasta fresca con cuidado. Cuécela durante el tiempo indicado, removiendo ocasionalmente para evitar que se pegue y asegurar una cocción uniforme.
Una vez lista la pasta, escúrrela bien para retirar el exceso de agua. Colócala en el plato y añade el pesto por encima, distribuyéndolo de manera equilibrada. Mezcla suavemente para que la salsa se integre con la pasta sin romperla.
Para finalizar, espolvorea queso parmesano recién rallado por encima y decora con unas hojas de albahaca fresca. De este modo, aportarás un toque aromático y un acabado visual más apetecible antes de servir.