Recetas

Pastel de nata y melocotón

Este pastel de nata y melocotón es una de esas recetas que enamoran por su sencillez y resultado final. Su textura suave y cremosa, combinada con el dulzor natural del melocotón, lo convierte en un postre ideal para compartir en cualquier celebración. Además, se prepara en muy poco tiempo y no requiere técnicas complicadas, por lo que es perfecto incluso para quienes no suelen hacer repostería.

Su color, su aroma y su presentación lo hacen especialmente atractivo para poner el broche final a una comida especial, ya sea una celebración familiar o una reunión con amigos.

Ingredientes (6–8 raciones)

  • 1 lámina de masa brisa o masa quebrada.
  • 400 ml de nata para montar.
  • 2 yogures naturales o de melocotón.
  • 3 melocotones maduros (o en conserva bien escurridos).
  • 4 cucharadas de azúcar.
  • 2 huevos.
  • 1 cucharada de maicena.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.
  • Mantequilla para engrasar.
  • Mermelada de melocotón para dar brillo (Opcional).

Comenzamos preparando la base del pastel. Engrasamos ligeramente un molde con un poco de mantequilla y extendemos en él la masa brisa, ajustándola bien a los bordes. Pinchamos toda la superficie con un tenedor para evitar que se infle durante el horneado. Precalentamos el horno a 180 °C y horneamos la base durante 10 minutos para que quede ligeramente firme.

Mientras tanto, preparamos el relleno. En un cuenco amplio mezclamos la nata con los yogures, el azúcar, los huevos, la maicena y la esencia de vainilla. Batimos con varillas hasta obtener una crema homogénea y sin grumos.

Pelamos los melocotones (si son frescos) y los cortamos en gajos. Si utilizamos melocotón en conserva, recordamos escurrirlos bien para que no aporten exceso de líquido.

Una vez la base esté precocida, vertemos la mezcla de nata y yogur sobre ella. Colocamos encima los gajos de melocotón de forma armoniosa para que el pastel quede más vistoso.

Horneamos durante 35–40 minutos, o hasta que el relleno esté cuajado y la superficie ligeramente dorada. Dejamos enfriar antes de desmoldar. Si queremos un acabado más brillante, podemos calentar una cucharada de mermelada de melocotón y pincelar ligeramente la superficie del pastel.